En el momento en que cualquier mujer decide quedarse embarazada, lo primero que debe hacer es saber cómo calcular sus días fértiles. Aunque, como sabemos, la fecundación puede producirse en cualquier momento, lo más recomendable es mantener relaciones en los días propicios para ellos. Calcular los días fértiles de la mujer no es nada complicado, después de todo, y se puede obtener hasta un 20% de probabilidades de conseguir el embarazo en ellos. Pero lo primero es conocer bien los ciclos a los que se ve sometido nuestro organismo durante el período clave de la ovulación.


La ovulación es un proceso que,  pese a tener unos días concretos fundamentales, en realidad dura entre 28 y 35 días. Su comienzo está en el primer día de la menstruación, y el final, evidentemente, en el día antes de la misma. Los cambios que se producen en el cuerpo de la mujer en todo este tiempo tienen mucho que ver con la producción hormonal y con la preparación necesaria para poder acoger y nutrir al embrión, en caso de que un óvulo llegue a ser fecundado.


En la primera parte del ciclo, que dura entre doce y catorce días, se aumenta considerablemente la producción de estrógenos y de la hormona folículo-estimulante. Aunque ambas tienen la misión de estimular el aparato reproductivo, a nivel externo su generación se traduce en un aumento de la libido e incluso una cierta sensación de “buen humor” (no hay que pensar que esto son sólo creencias populares o “cuentos de viejas”; como veis tiene un fundamento bastante científico) Mientras tanto, el ovario empieza a reunir los nutrientes y las proteínas que necesita para empezar a generar el óvulo, la parte clave de la fertilidad de la mujer.


Una vez el óvulo está listo (cuando ya ha sido recubierto por una bolsa de nutrientes que se conoce como “cuerpo amarillo”), comienza a bajar por las trompas de Falopio hasta llegar a su destino, el útero. Y aquí comienza la parte clave de la ovulación, ya que el citado óvulo sólo “vivirá” durante unas veinticuatro horas, tiempo en el que estará totalmente receptivo a la entrada de un espermatozoide.


En realidad, no hay que pensar que los días fértiles de la mujer se restringen sólo a esas veinticuatro horas que hemos mencionado. Los tres-cinco días previos antes de que el cuerpo decida rechazar el óvulo no fecundado, es decir, antes de la regla, son idóneos para quedarse embarazada. Y también el día posterior a la menstruación. Tras ésta, el cuerpo empezará otra vez con la producción de estrógenos y dará comienzo el primer ciclo del que antes hablábamos.


Así pues, lo único que tenemos que hacer para calcular nuestros días fértiles es utilizar un calendario. Así de sencillo. En él iremos apuntando nuestras reglas y sumando los días que faltan para la siguiente; de esta manera podremos saber cuáles son esos días previos en los que será conveniente mantener relaciones para intentar la fecundación. No hay que olvidar, de todos modos, que cada mujer es distinta y que los tiempos entre menstruaciones pueden variar, sobre todo en situaciones de estrés, de problemas anímicos o similares. Aun así, el margen de error no debería ser nunca superior a unos dos o tres días.


Además de este método natural, también existen aparatos que hoy en día se venden en farmacias para calcular la fertilidad. Lo que éstos hacen es medir el nivel de hormonas en nuestro cuerpo a través de la orina. Determinan, asimismo, la cantidad de óvulos que está siendo producida, y en base a todo ello nos indican cuáles son los días fértiles. Serán más certeros que el método del calendario, pero tampoco al cien por cien. Podemos escoger el método que más nos apetezca, en función de nuestra comodidad.